martes, febrero 06, 2007

Eso ya está visto














Tienen una frase hecha para todo lo nuevo: "Eso ya está visto" Convencen a todo el mundo de su monopolio de la verdad y el arte. Fabrican la opinión general sobre su conocimiento, su buen gusto, su sublime saber. Son aquellos quienes hacen que el artista_ el verdadero_ sea despreciado, sospechado, encarnecido y exterminado. (El teatro de la muerte, Tadeusz Kantor, pp32)

Fui a un estreno de una obra de teatro. Que no estaba en el marco de teatro a mil. No tenía que ver con la pequeña gigante. No tenía que ver con las calugas publicitarias del diario. Eramos pocos. No había farandulilla cultural. No había FONDART. La obra era buena. La obra era excelente.

Fui a un estreno de una obra de teatro. La obra estaba en el marco del teatro a mil. La obra la fui a ver un día antes que la pequeña gigante despertara. Tenía calugas publicitarias en el diario. Eramos muchos. Eran muchos excepto yo. Estaba lleno de farandulilla cultural. Había FONDART. La obra era mala. La obra era muy mala. En el horroroso cóctel estaba un antiguo profesor mío. Un muy buen director. Una no muy buena persona. Le pregunté si había ido a ver la otra obra de la que estoy hablando. Me contestó que no. Que le daba lata. Que ese teatro él ya lo había hecho. Que era malo. Que para qué ir a ver a esos picantes.

2 comentarios:

opel974 dijo...

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JuanFo dijo...

Me imagíno mu$ha$ obras y muchos profesores y directores, que en sus años mozos tenías una cabeza bien jodida...

Claro está, que comprendo la discreción. Porque seguramente a los actores de físico calugüiento les queda algo de sensibilidad y todos esos putos vejestorios de gastado cerebro, algo tienen que decir por la nueva generación. La generación de mierda que llevamos tras los hombros.

Me revienta cuando hablan de revoluciones o descontento generalizado en la juventud. Que divertido es llevar la contra y gritar lo que se escucha, las ideologías murieron y sólo una quedó viva.

El teatro y como bien usted dice las artes, tienen una posición política que dista mucho de enfrentarse al problema de la propiedad o la reivindicación de minorías. Sociedades tan complejas y realidades culturales tan disímiles con las que convivimos, requieren de un esfuerzo constante, de una busqueda que desgraciadamente no traerá beneficios.

El actor, el músico, el pintor, el escritor y cuantos otros. Son meros instrumentos, una ampolleta más de toda la maquinaria publicitaria. No se puede aspirar ni a las minímas bases de un escenario cultural decente, la falta de crítica especializada, la imposibilidad de ser parte de un discurso, el esceptisísmo fundado hacia lo que nos enseñan, a los medios, a las fuentes y por supuesto a la dependencia económica del Estado.

Sólo queda seguir actuando y combatiendo los emblemas que han construido esta generación. El sacrificio es enorme y no hay razones objetivas para hacerlo, sólo el testimonio perdido del artista.

Saludos

Juan Francisco